Liga de Baloncesto Puertorriqueña Femenina
Adjuntas, Puerto Rico · LBPF 2026
Forjado en el Sur,
llegado a la Montaña
No hay caminos cortos en el baloncesto. Y Keaven Díaz lo sabe mejor que nadie. Su historia con el deporte femenino comenzó hace casi dos décadas en los pasillos de la Escuela Superior Juan Serrallés, en Coto Laurel — un lugar donde aprendió que las chicas no solo pueden jugar; pueden dominar.
Sus primeros pasos como técnico en la Escuela Superior Juan Serrallés. Aquí nació su filosofía: el baloncesto femenino merece el mismo trato que el masculino.
Laboró junto al coach Danny López, donde amplió su visión táctica y su manejo de equipos competitivos. Miguel Tarafa en LBJ quien le brindó la oportunidad desde 0.
Tuvo la oportunidad de trabajar junto a una de las figuras reconocidas del baloncesto femenino boricua, lo que marcó su desarrollo técnico profundamente.
El coach Anthony Torres le abrió las puertas de la institución, donde pudo afinar múltiples aspectos de su metodología de entrenamiento.
Trabajó en múltiples categorías incluyendo la Liga Puertorriqueña, ampliando su experiencia en el baloncesto de alto rendimiento.
Dirigente en propiedad 2026. La cima de un recorrido construido con paciencia y pasión.
Más que un coach.
Un creyente.
Díaz no habla del baloncesto femenino como una opción. Lo habla como una convicción. Dice que las chicas son "los pilares de esta tierra", igual que lo fueron su mamá y su abuela — las mujeres que lo criaron. Eso no es retórica. Eso es identidad.
"Los varones son más retantes en el mentorado — tardan más en captar. Las chicas de la primera escuchan, trabajan y ejecutan. Y eso es lo que vemos con la Selección Nacional: Puerto Rico en alto en el mundo."
Jóvenes, Hambrientas
y Listas.
Para esta temporada, el equipo se refuerza con jugadoras clave en posiciones específicas, y recibe también jóvenes de escuela superior con una energía y una disposición que, según Díaz, ya se nota en cada práctica. "Lo mejor de todo es que quieren aprender, y notamos que están absorbiendo."
"El grupo compró la identidad colectiva. No vine a imponer — vine a construir con ellas. Y eso se siente desde el primer día de práctica."
Junto al apoderado Luis Quiñones y el asistente técnico Luis Ramírez — quien trabaja técnicamente en todo lo relacionado con igual dedicación — el proyecto tiene tres pilares sólidos. A eso se suma un cuarto factor que Díaz subraya con énfasis: la administración municipal de Adjuntas, que trabaja de la mano con la franquicia, abriendo instalaciones y apostando al desarrollo del deporte.
Y el trabajo no termina en la cancha. Ya tienen escuelas en la mira para dar clínicas, campamentos de verano en desarrollo y otras instituciones con las que se planean alianzas — sembrando el baloncesto femenino desde la base en la Tierra del Gigante Dormido.
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