La empresa de construcción contratada por el gobierno de Puerto Rico para suplirle un millón de pruebas de coronavirus no pudo hacer la transacción con su suplidor en Australia debido que su cuenta estaba congelada por las alertas que había levantado en los sistemas de seguridad bancarias el enorme depósito de $19 millones que recibió la compañía como adelanto por el negocio, según el banco les informó a las autoridades puertorriqueñas.


El director de la Administración de Servicios Generales (ASG), Ottmar Chávez, dijo a El Nuevo Día que Oriental Bank, donde está la cuenta de Apex General Contractors, le llamó el viernes 3 de abril para corroborar la legitimidad del depósito de $19 millones que la empresa había recibido unos días antes. Debido a la magnitud del depósito, se activaron los mecanismos de vigilancia de lavado de dinero en las instituciones bancarias y la empresa estaba inhabilitada de disponer de los fondos.